17 abril 2016

Le Gemme Bvlgari Maravilla y Lilaia

¡Muy buenos días, chicos!

Hoy he decidido seguir con otro par de fragancias de la colección Le Gemme. He seleccionado las que, a priori, me gustan más, después de Ashlemah y Calaluna, que ya describí en una entrada anterior, así que como os podréis imaginar, he dejado para el final las que menos me atraen, que pasaré a describir dentro de unas semanas, para que no resulte repetitivo.

Empiezo con Maravilla, un nombre curioso, ciertamente. Creo que he elegido esta fragancia tanto por el nombre, como por el color, el amarillo. No hay nada al azar. En la salida me ha recordando a un postre de limón, como si estuviera saboreando un macaron de limón. En mi piel evoluciona hacia un corazón floral algo denso. No sé que me está pasando con las flores, o más bien debería decir con ciertas notas florales, que no me transmiten sensaciones positivas. No me gusta como me quedan. 

En esta fragancia, destacan la flor de azahar y el jazmín y os tengo que decir que el aroma no está muy logrado, en el sentido de que se perciben muy artificiales. Es un aroma dulce y pesado. Me parece un perfume con una evolución no muy compleja. No se perciben demasiados matices. Inicia con una salida entre dulce y cítrica, pasa a un aroma floral y algo pesado. El pachuli no se siente solo al final, sino que completa o se entremezcla con su aroma con el resto de las notas. El aroma de fondo es agradable, tiene un toque a jabón, similar a la de otras fragancias de Bvlgari. Me ha recordado un poco a Aqva Divina, en ese aspecto.

Un viaje a la Península Ibérica iluminada por el sol... 
Inspirado por el citrino, la gema del sol de la mañana, una piedra luminosa que, como el limón,
proviene de regiones cálidas y soleadas. Los citrinos son conocidos por transmitir buenas vibraciones, fomentar un estado positivo de la mente y fortalecer la inteligencia. Maravilla, evoca la energía de la luz mediterránea y su "alegría de vivir". 
Maravilla es una fragancia elegante, brillante. Una mezcla perfecta de notas cítricas bañadas por el sol entrelazadas con un toque de melocotón alegre y dentro de un precioso, acorde chipre refinado. Limonero italiano - Absoluto de azahar - Esencia de pachulí de Indonesia

Las notas que se reconocen en Lilaia son: gálbano, lentisco, mate, menta y naranja. Tiene una salida cítrica, parece naranja amarga, enseguida se percibe el aroma del mate y la menta y hacia el fondo se perciben el gálbano y el lentisco. Es una fragancia, amaderada, ligeramente especiada y balsámica. Me identifico más con Lilaia, porque no es floral. No sé si me ha sugestionado la lectura sobre la historia que inspira esta fragancia, pero me ha recordado un poco a Amyitis de Mona di Orio, una fragancia inspirada en las Jardines Colgantes de Babilonia. Esta es la presentación que ofrece Bvlgari en su página web:

El secreto guardado de los faraones del antiguo Egipto.
El peridoto es la joya de la renovación y el cambio, y nos lleva de vuelta al Antiguo Egipto.
Un tesoro de la época de los faraones. Su color es un símbolo de la vida, la prosperidad y la regeneración; es el verde de la madre naturaleza. El nombre evoca a Liliana, una diosa griega de la primavera que nutre la floración, el crecimiento y el renacimiento.
Su fragancia difunde la cautivadora y rejuvenecedora energía de la naturaleza.
Gálbano - Absoluto de lentisco - Almizcle

Como sabéis me encantan los cítricos, pero si tengo que elegir entre el limón de Maravilla y la naranja de Lilaia, me decanto por la salida de Maravilla, porque me queda mejor, y me parece más equilibrada. Tengo la impresión de que, a pesar de las diferencias entre todas las fragancias de esta colección, todas tienen algo en común. No voy a decir que parece que estuviera oliendo lo mismo, pero todas siguen el mismo patrón. Maravilla y Lilaia, a pesar de ser diferentes, convergen a un mismo estilo. Un aroma algo formal, maduro, serio, quizás de diario, con un toque a limpio pero como he dicho antes, con cierta formalidad. No para situaciones ni planes relajados.

En la entrada del domingo pasado saqué el tema de la relación calidad/precio de la fragancia en cuestión. Debo decir que son muchas firmas las que inciden en este problema. No voy a mencionar el precio de las fragancias que conforman esta colección, os lo dejo como ejercicio para saciar vuestra curiosidad, pero ya os adelanto que me parece una exageración.

Es cierto que el diseño de los envases y la firma son de lujo. Pero las fragancias, el contenido, el aroma, sus ingredientes, no lo son. Me estoy volviendo demasiado exigente en cuanto a fragancias se refiere, y creo que os contagio cierto desencanto, no lo puedo evitar. En cualquier caso, y como siempre digo, os invito a que os paséis por el stand de Bvlgari y juzguéis por vosotros mismos.

Hasta aquí la entrada de hoy, contadme qué os ha parecido. Si os identificáis con alguna de ellas, y si como a mi os parece desorbitado el precio que tienen algunas fragancias. ¡Qué paséis un estupendo domingo! Besotes, hasta otra. 

4 comentarios:

  1. Hola, guapa.
    Tendría que probar las fragancias para decirte algo. En principio, Maravilla podría encajar muy bien en mi tipo de perfume de fondo, pero si dices que las notas tienen un deje artificial, ya no. Habría que ver si realmente es así, o si es por la manía que le estás cogiendo a los toques florales.
    Lilaia también me parece muy interesnte, y también podría encuandrarla sin problema en mi colección. Como ves, me voy de punta a punta. Evitando los olores demasiado dulzones, con cualquier familia me llevo bien.

    Sobre los precios en perfumería, sí, es cierto que hay fragancias que no valen lo que cuestan, y es positivo hablar de ellos, aunque sea también un punto muy subjetivo. Creo que, si un perfume no te llena, lo ves más caro que a otro que sí lo hace, aunque cuesten lo mismo. Y que algunos se van de madre, también, que es un perfume, no un móvil.

    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Bea!

      También creo que te podrían ir bien las dos fragancias, aunque estoy segura de que si te dieran a elegir, te quedarías con Maravilla.

      No es solo que los aromas florales me produzcan cierto rechazo, debería concretar más porque hay cientos de flores. Creo que son las flores blancas. Pero yo defiendo Jour d'Hermès o Orangers en Fleurs, por decirte algunos ejemplos de fragancias con flores blancas, que son tan fieles al aroma natural de esas flores, que aunque en este momento no me apetezca usarlas son increiblemente buenas y no me atrevería a infravalorarlas por el mero hecho de que ahora no me sienta cómoda con ellas. Estoy descubriendo otras flores que no me incomodan en absoluto, como por ejemplo: la rosa, la magnolia, la flor de loto, etc.

      Dejo que las pruebes y opines sobre la calidad de las notas, pero estoy convencida, porque tienes un olfato entrenado, que apreciaras que el aroma es algo artificial.

      Entiendo cuando dices que el precio de las fragancias puede ser subjetivo, aunque yo trato de ser lo más objetiva posible en este asunto. Trabajo con perfumes con una calidad excelente, estoy hablando de perfumes de autor, con materias primas apreciadísimas y carísimas. Sin embargo, y mira lo que te digo, teniendo en cuenta el precio que tienen otras firmas con calidades muy inferiores, el precio de estas firmas debería ser mucho más elevado. En perfumería comercial y de alta gama, el precio se infla debido a otros factores que no atañen a la fragancia en si. Y yo como consumidora, a veces me indigno con los precios que se gastan algunas firmas.

      Besotes.

      Eliminar
  2. Sin duda la que me podría gustar es la segunda, Lilaia, la primera sería demasiado cargante para mi gusto.
    Creo que a veces en determinados perfumes pagas la marca y el bote y lo de dentro se puede encontrar de mejor calidad en otros lugares por menos precio.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también lo creo, y no me parece justo para el consumidor. La calidad debe adaptarse al precio. Besotes.

      Eliminar

Gracias por comentar ;-)